La Casa Blanca y legisladores del Congreso de Estados Unidos han intensificado el escrutinio sobre el acuerdo anunciado por Alibaba para integrar funciones de inteligencia artificial (IA) en los iPhones vendidos en China, generando dudas sobre el manejo de datos y los posibles compromisos con los reguladores de Pekín .
Reacción de Washington
Según fuentes anónimas citadas por The New York Times, altos funcionarios de la administración Trump y miembros del Comité Selecto de China de la Cámara de Representantes cuestionaron directamente a ejecutivos de Apple en reuniones recientes en Washington. Las preguntas se centraron en qué tipo de información de usuarios se compartiría con Alibaba y si se habían suscrito garantías legales frente a las normativas de censura y transferencia de datos del gobierno chino .
El representante demócrata Raja Krishnamoorthi, integrante de alto rango del Comité de Inteligencia de la Cámara, advirtió que Alibaba es “el paradigma de la estrategia de fusión militar-civil del Partido Comunista Chino” y calificó como “extremadamente preocupante” la falta de transparencia de Apple sobre los términos del convenio .
Riesgos y desafíos para Apple
El gigante tecnológico de Cupertino enfrenta una disyuntiva: negarse a la alianza podría dañar su competitividad en China —cuyo mercado representa cerca del 20 % de sus ingresos globales— y ceder terreno frente a rivales locales como Huawei y Xiaomi. Sin embargo, aceptar el acuerdo expone a Apple a posibles sanciones y ampliaría su vulnerabilidad ante las leyes de censura e intercambio de datos de Pekín .
En febrero, Joe Tsai, presidente de Alibaba, confirmó el acuerdo con Apple, aunque la compañía estadounidense aún no se ha pronunciado oficialmente. Apple Intelligence —lanzado el año pasado en varios mercados— incluye asistentes de escritura, resúmenes automáticos de notificaciones y un Siri potenciado con IA; en EE.UU. se integra con OpenAI, pero dicho socio no opera en China, por lo que la firma de Tim Cook optó por negociar con proveedores locales antes de solicitar la correspondiente licencia de IA al gobierno chino .
Expertos como Greg Allen, del Centro Wadhwani para IA del CSIS, advierten que el respaldo de Apple a Alibaba podría contravenir los esfuerzos bilaterales de contención del avance de la inteligencia artificial de Beijing. Si la alianza no prospera, Apple podría perder un canal clave de distribución, mientras la competencia china refuerza agresivamente sus capacidades de IA, dejando al iPhone con una experiencia de usuario menos competitiva.
Hasta el momento, no hay una fecha precisa para la implementación de las funciones de IA en China. En medio de esta tensión geopolítica, Apple se ve obligada a equilibrar la innovación tecnológica con las crecientes preocupaciones de seguridad nacional y privacidad de los usuarios.
