En un mundo donde la inteligencia artificial y los anuncios dominan las búsquedas, muchos usuarios extrañan la simplicidad original del buscador de Google. Sin embargo, existe una solución sencilla para aquellos que añoran una experiencia más limpia y directa.
A lo largo de los años, Google ha evolucionado añadiendo múltiples elementos adicionales como vistas previas con IA, accesos directos a sitios de compra, preguntas relacionadas y publicidad prominente, generando en ocasiones resultados saturados que dificultan encontrar exactamente lo buscado.
Por suerte, hay una forma simple de volver a la esencia del buscador original. Tras realizar una búsqueda, solo debes dirigirte a la parte superior del buscador y hacer lo siguiente:
- Pulsar en «Más»
- y luego seleccionar «Web».
- En algunos casos, esta opción está directamente visible junto a otras categorías como «Imágenes» o «Vídeos».
Esta opción te permitirá experimentar nuevamente un entorno de resultados puros, sin interferencias visuales ni comerciales.
Cómo hacer que la configuración sea permanente
Si deseas mantener esta limpieza en todas tus búsquedas futuras sin necesidad de seleccionar «Web» cada vez, puedes establecer un atajo permanente en tu navegador, especialmente en los basados en Chromium como Chrome o Brave.
Simplemente ingresa a los ajustes del navegador, localiza la opción «Buscador» en la barra lateral y posteriormente haz clic en «Gestionar buscadores y búsquedas en el sitio». Aquí podrás configurar tu navegador para que cada búsqueda que realices desde la barra superior se mantenga libre de elementos innecesarios.
En la ventana que se abre introduce el nombre y el atajo que quieras. Seguidamente en el apartado ‘URL’ pega ‘https://www.google.com/search?udm=14&q=%s’ y guárdalo.
Volver al Google clásico es ahora más sencillo que nunca, permitiéndote disfrutar de búsquedas rápidas, precisas y sin distracciones.
